
Sin duda este pequeño me ha interesado y llamado mucho la atención, de tal manera que sentí la necesidad de compartirlo con el resto de los lectores. Se trata de un Mini Cooper tuning, así es, como bien han leído se trata de un clásico perteneciente a la década del 70 que ha vuelto a brillar nuevamente. Luego de una restauración plena y otras modificaciones, su dueño Juan Carlos Caballero presenta con orgullo su obra maestra, tradicional y exclusivo para todo el planeta.
La mano de obra por la que ha pasado este pequeño tuning no tiene explicación. No cualquiera se anima a restaurar un coche oxidado y viejo para ponerlo a punto y luego personalizarlo. Pero, esta vez estamos frente a una transformación diferente, mucho más cuidada y sin exageraciones. Podemos ver el mítico aire de aquel vehículo que circulaba hace algunas décadas atrás por las calles de las ciudades de Europa, ahora un poco más modernizado.
Cuando hablamos de modernización nos referimos a una serie de reformas que logran un rejuvenecimiento muy bello para este Mini Cooper. Por ejemplo, el brillo es un predominante muy claro en su estética acompañado de detalles cromados que dan un acabado excelente. Sus guardabarros han sido ensanchados con el fin de portar amplias llantas y cubiertas, junto con sus paragolpes (trasero y delantero) y faldones. Una especificación muy característica de este Cooper tuning es su techo pintado con la bandera inglesa.

Su habitáculo también ha sufrido algunas modificaciones importantes como el salpicadero chapa inox mate. tapizados, volante y los paneles de las puertas, todos ellos en color rojo. Como para dar más diversión se ha tratado un buen equipo de audio Kipus que incluye altavoces, subwoofers y amplificadores, con la entrada para IPod para los que deseen escuchar música con el mismo.
Fuente: Maxi Tuning


